Un uso justo y útil de la tecnología
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Resumen
El presente documento analiza la transformación digital como un proceso que, si bien representa una oportunidad de progreso y modernización, también puede profundizar las desigualdades sociales si no se gestiona con criterios de equidad. Se sostiene que la brecha digital trasciende el acceso a la conectividad e involucra aspectos culturales, educativos y de confianza en el uso de las herramientas tecnológicas.
El texto plantea que la inclusión digital debe concebirse como un proceso social y educativo que combine infraestructura tecnológica con formación continua, acompañamiento y empatía. En este sentido, la educación adquiere un papel central, al ser el espacio donde se construyen las competencias críticas, éticas y creativas necesarias para un uso consciente de la tecnología.
Asimismo, se destaca la responsabilidad de las empresas y organizaciones en la promoción de la equidad digital mediante la capacitación de su personal, el diseño ético de los sistemas tecnológicos y la integración de equipos diversos que prevengan sesgos algorítmicos.
Finalmente, se concluye que la verdadera transformación digital requiere una visión humanista orientada al bienestar colectivo. La equidad digital debe entenderse como una responsabilidad compartida entre gobiernos, instituciones educativas, empresas y ciudadanía, con el propósito de garantizar un acceso justo y sostenible a los beneficios del desarrollo tecnológico.
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