Cuando se desvanecen los sueños, se extingue la ilusión, se nubla el pensamiento y la vida se apaga poco a poco.  Eso es justamente lo que ocurre, erróneamente, cuando envejecemos.  Durante muchísimo tiempo, se nos hizo creer que envejecer es sinónimo de enfermedad, de inutilidad, de tristeza y qué equivocados que estábamos.

Publicado: 2018-10-17